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La verdadera sabiduria

Hay un proverbio que dice que la verdadera sabiduría pasa por diez momentos, nueve de silencios y uno de pocas palabras. Cuando uno se altera, no está centrado en su ser… es mejor no decir ni hacer nada, dejar que pase la tormenta… para después actuar o expresar lo que uno siente. 

Si lo que estamos por hacer o decir sabemos en consciencia que no está imbuido del Amor del Creador, mejor callar y permanecer quietos. No te juzgues cuando sientas que has hablado de más o te precipitaste en tu actitud… es tu aprendizaje. Actúa siempre con precaución, estate alerta. No tienes porque responder a las críticas y a las ofensas que recibes… es un problema de quiénes lo hacen… si respondes agrediendo verbalmente a tu hermano… te habrás creado un problema para ti. 

No deja de ser un entrenamiento para ti, observa tus reacciones y cuando sientas que digan lo que digan tu espíritu silencia a tu ego y pierde el interés en contestar, habrás dado un gran salto en tu evolución. Vive en el espíritu, medita, encuentra la paz en tu interior y todo en tu vida será armonioso. 

No tienes nada que aclarar ni justificar a nadie… a quien tienes algo que aclarar es a ti mismo… revisar tus pensamientos, tus actos y tus sentimientos y cuando adviertes que no son de amor hacia ti y hacia los demás… modificarlos… si quieres que tu vida se colme de bendiciones. Porque en definitiva, eres exclusivamente responsable del lugar que ocupas y la forma en que te desenvuelves… no de las reacciones, actos y pensamientos de los demás. 

Extracto de la segunda parte del libro "Ignacio Rivas y sus Mensajes de Dios"

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