Ir al contenido principal

Un ser querido...

Cuando un ser querido muera, no te preocupes. Llora, gime, grita, sí, honra su memoria, pero no te preocupes. No se ha ido a ningún lado, estrictamente hablando. Simplemente se ha despojado de una ubicación y un tiempo. Simplemente ya no puedes fijarlo de alguna manera y afirmar que “está ahí,” ya no eres capaz de encontrarlo en su materialidad, ni buscarlo en tu mundo personal. Y te das cuenta que en primer lugar, nunca estuvo limitado a su cuerpo. Sus brazos, sus piernas, su cerebro, sus dedos, su sangre, sus riñones - esas no eran las cosas que lo definían. Amabas lo físico, sí, estabas identificado con ello, esperabas que continuara siendo así, pero esa no era la totalidad de tu amor.

Ahora estás siendo invitado a recordar un amor más profundo, un amor universal, un amor que no está identificado con la forma, un amor que no conoce límites. Un amor que no huye hacia el pasado y el futuro, sino que se mantiene muy presente mientras vives tus días. Un amor que no depende de las palabras ni de los lugares, que te sigue a donde quiera que vayas, que es inseparable de tu propia presencia, que te susurra al oído por la noche… “ESTOY AQUÍ”.

No busques a tu ser querido en el tiempo o el espacio, amigo, no trates de alcanzarlo para darte cuenta de que está ausente. Está más cerca que todo eso. Te tomará un tiempo readaptarte a su falta de forma, por supuesto. Serás llamado a soltar los sueños, sí, y habrá mucho dolor por sentir, mucha aflicción que explorar con valentía y voluntad. ¡Prepárate para abrirte al amor! ¡Pero, oh, la alegría de descubrir a tu ser querido justo donde lo dejaste! ¡Y la emoción de una relación estallando en el infinito!

¡Recuerda que ese ser querido no puede dejarte! ¡Sabe que nunca lo hará!

¡Porque está en tu presencia, y tú en la suya!

"Jeff Foster"

Comentarios

Entradas populares de este blog

El arbol de la vida y sus 10 dimensiones.

EL ÁRBOL DE LA VIDA Y SUS 10 DIMENSIONES ¿Qué es el Árbol de la Vida? Es un mapa de la conciencia. Una meta-fórmula que representa el Ser de Dios, del Universo y del Hombre. Representa cómo, desde el Ser vacío e Inmanifestado, la Esencia Divina, que es Una e Infinita, emana de sí misma en una serie de pasos la manifestación del Universo, el cual desde nuestra percepción se presenta como múltiple, finito, lleno de cosas y seres. Conformándose a Sí Mismo, Dios crea y da forma a todo lo que existe: el Universo y el Hombre. Por eso decimos que el Árbol de la Vida es un símbolo omniabarcante. Una de las divisiones fundamentales del Árbol de la Vida, es el sistema de las tres columnas. Las Sefirot siempre actúan en conjuntos de tres. Por supuesto que hay Sefirot que forman pares complementarios polarizados entre sí, pero dos Sefirot laterales siempre se equilibran mediante una tercera en el pilar ...

Tú Eres la Fuente

Nadie te da nada, tú eres la fuente. Vas a recibir lo que des. Das quien estás siendo, pues esto te estás dando. Lo que estás dando, es lo que estás siendo. Lo que estás recibiendo, es lo que estás siendo. Lo que estás siendo en relación a otros, es lo que estás experimentando. A quién te estás dando? A quién estás recibiendo? A quién estás experimentando? El estado del ser que elijas experimentar en relación a otros será la causa de lo que TÚ MISMO experimentes. El ser que decidas manifestar, será lo que la vida te dará. El ser elegido es el pedido y tu experiencia es la respuesta del universo a tu pedido. Nadie puede ingresar en tu mundo interior. Lo que seas en relación a los otros serán contigo. Es el ser que experimentarás. La ilusión te hace creer que te relacionas con otros, pero eso no es posible. En todo momento te relacionas contigo mismo en p...

De Derechos y Responsabilidades.

De Derechos y Responsabilidades. Tenemos derecho a desperdiciar nuestra Vida... Es cierto. Tenemos derecho a no evolucionar, a no desarrollar nuestro hermoso y Sagrado Potencial... Absolutamente respetable. Incluso tenemos derecho a destrozar nuestro tiempo, nuestra energía, nuestro cuerpo... Desgraciadamente verdadero. Pero no tenemos derecho alguno sobre la Vida de los demás. No tenemos derecho a romper vidas ajenas con nuestros egoísmos infantiles, con nuestros vacíos, con nuestras heridas aún por cicatrizar. No tenemos derecho a avocar, sobre otros, nuestros miedos irracionales, nuestros rencores sin resolver, nuestros demonios sin iluminar. No tenemos derecho a utilizar personas, para saciar sacos rotos inconscientes por cuyo fondo se volatiliza nuestro Amor propio. Por lo tanto, tenemos la responsabilidad de dar lo mejor de nosotros, de ser nuestra mejor versión, de aportar cada gota de esfuerzo consciente. Y para eso, Amada Persona, necesitas dar pasos en tu Vida, en tu Camino. ...